Facturar colaboraciones no debería quitarte tiempo de crear. Bicru convierte tus acuerdos con marcas en facturas con IVA e IRPF calculados, y concilia los cobros con tu banco.
Tus facturas se generan desde tus colaboraciones: importes, conceptos y datos de la marca ya rellenos. Sin copiar y pegar.
Bicru aplica los impuestos que te corresponden según tu situación y la de tu cliente, también si facturas desde Canarias o a marcas de la UE.
Conecta tu banco y ve qué facturas están cobradas y cuáles no. Persigue impagos con datos, no con intuición.
Tus facturas cumplen desde ya con los requisitos de la AEAT que serán obligatorios para autónomos en 2027.
Si generas ingresos de forma habitual por colaboraciones, publicidad, afiliación o contenido patrocinado, la ley te considera un profesional: debes darte de alta en Hacienda (modelo 036 o 037), normalmente en epígrafes del IAE relacionados con publicidad o producción audiovisual, y darte de alta como autónomo en la Seguridad Social. A partir de ahí, cada colaboración se factura como cualquier servicio profesional: factura con tus datos, los de la marca, el concepto, la base imponible y los impuestos que correspondan.
En la península y Baleares, tus servicios a marcas llevan por lo general un 21% de IVA. Si resides en Canarias se aplica el IGIC. En las facturas a empresas españolas debes practicar además retención de IRPF: el 15% con carácter general, o el 7% durante tu primer año de actividad y los dos siguientes. Si facturas a marcas de la Unión Europea, la operación puede quedar exenta de IVA por inversión del sujeto pasivo (necesitarás alta en el ROI); y fuera de la UE, en general la factura va sin IVA. Bicru aplica estas reglas automáticamente para que no tengas que memorizarlas.
Los más comunes: facturar sin estar dado de alta, olvidar la retención de IRPF en facturas a empresas españolas, aplicar IVA a una marca europea que no lo lleva, saltarse la numeración correlativa de las facturas o no guardar los justificantes de gastos deducibles. Cualquiera de ellos puede costarte dinero en una revisión de Hacienda. Un software pensado para creadores los evita de serie.
Una plantilla no te avisa de qué impuestos aplicar, no encadena la numeración, no te dice si la marca te ha pagado y no cumplirá con Verifactu. Bicru une contrato, factura y cobro: cierras la colaboración, generas la factura desde el acuerdo y ves el ingreso conciliado en tu dashboard. Y cuando llegue la factura electrónica obligatoria y Verifactu, ya estarás cumpliendo sin cambiar de herramienta.